Iñaki Benito Otazu, director gerente de la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero
Parece que nos vamos a una producción nacional de aceite de oliva algo superior a los 1,4 Mt, frente a los algo menos de 1,3 millones estimados al principio de la campaña 2024/25. ¿Va a tener más trabajo de gestión de la oferta la FPCO que en campañas anteriores?
Los niveles de contratación de las unidades de almacenamiento en la red de FPCO han sido, en los dos últimos años, los más bajos desde la constitución de esta entidad como Fundación, allá por 2003.
Desde principios de año contamos con una actividad mayor, algo lógico teniendo en cuenta el progresivo aumento de las disponibilidades de producto en el mercado, no obstante, dado que la campaña ha dado comienzo con unas bodegas de los operadores prácticamente vacías, seguimos estando lejos de los niveles de contratación habituales.
Mientras que la demanda interna y el mercado exterior sean capaces de absorber la producción oleícola de cada campaña y algo más… ¿es inútil pensar en la creación de stocks estratégicos para autorregular la oferta y la demanda por parte de los operadores del sector?
Considero que más allá de las estrategias particulares de cada operador, plantear un estocaje global, de sector, para dotar a posibles campañas deficitarias futuras de un mayor equilibrio no es factible si la medida no es impuesta o incentivada.
¿Le hubiera ido mejor al sector oleícola español, sobre todo a nivel de comercialización, si hubiese existido un stock de estratégico de aceite de oliva en las dos escasas campañas anteriores?
Los niveles de comercialización han sido muy positivos teniendo en cuenta los precios que ha alcanzado el producto. El consumidor ha mostrado una gran fidelidad. Realmente no se ha vendido más aceite porque era imposible, no había. Si hubiésemos partido de unos stocks iniciales mayores, es de suponer que los precios se habrían moderado y la comercialización hubiera sido mayor.
Ahora parece impensable, pero ¿sería posible crear ese stock estratégico si vuelven campañas con una oferta importante y una demanda que no sea capaz de absorberla…o tendremos que dejar sin más a que sea el mercado el que ajuste vía precios (ruinosos) oferta y demanda, causando pérdidas sobre todo al sector productor?
Como indicaba anteriormente, si se tratara de una medida incentivada, como por ejemplo el “almacenamiento privado” contemplado en la normativa comunitaria, o de aplicación obligatoria, como por ejemplo que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ordenara la retirada del mercado de un porcentaje determinado de la producción en base al artículo 167 bis del mismo reglamento, no cabe duda que se conseguiría, al menos temporalmente, un reequilibrio entre oferta y demanda y en consecuencia de los precios.
Articular una medida de carácter voluntario para todo el sector, en la práctica no sería viable.
¿Qué funciones y objetivos tiene, por tanto, la FPCO tanto en una situación como en otra y qué considera que debería tener y no tiene y por qué motivos?
El objetivo de FPCO es siempre el de mantener un servicio de almacenamiento para que el sector pueda utilizarlo en las situaciones que más le convenga. Indudablemente la red de almacenes es más útil en situaciones de exceso de oferta, jugando un papel importante en lo que a regulación del mercado se refiere.
Las infraestructuras que conforman la red nacen a mediados del siglo XX, y se dimensionan en un contexto y ante unas necesidades diferentes a las actuales. La red de FPCO requiere de una renovación y adecuación progresiva, y esta es una prioridad. Asimismo, debemos realizar un análisis constante sobre la viabilidad de los centros que componen la red, y valorar si los emplazamientos son los adecuados teniendo en cuenta el continuo desarrollo del sector.
Como experto en este sector, ¿cómo ve la situación mundial del mercado de aceite de oliva, con Turquía, por ejemplo, despuntando como primer país productor por delante de Túnez; con Italia en horas bajas como productor, pero intentando resurgir, con Estados Unidos que sigue liderando la importación extra-UE, etc.,?
Efectivamente Turquía se posiciona esta campaña como el segundo productor mundial de aceite de oliva. Históricamente sus producciones han rondado las 100.000 – 150.000 toneladas, pero ya hace dos campañas registró su cifra récord de 450.000 toneladas que parece va a ser capaz de repetir. Junto con Túnez, estos dos países van a producir más aceite que el conjunto de la UE si excluimos a España. Esto es algo relevante, puesto que tendrán un papel importante en los flujos comerciales.
Mientras tanto, en la UE, y dejando fuera las atípicas dos últimas campañas, España sigue teniendo una posición de absoluto liderazgo, máxime cuando Italia no sobrepasa las 300.000 toneladas de producción desde hace ya prácticamente 7 campañas, y Grecia se mueve en unas cifras similares. Portugal es sin embargo un país que sigue mostrando su potencial, consolidando cifras de entorno a 200.000 toneladas y con una proyección aún mayor en los próximos años teniendo en cuenta especialmente el margen para que nuevas plantaciones con disponibilidad de recursos hídricos se sigan implantando en su territorio.
Respecto a la demanda, estamos ante una sociedad muy cambiante, heterogénea, con continuos nuevos hábitos tanto de consumo como de compra a los que hay que adaptarse de una forma ágil y efectiva.
Estados Unidos seguirá siendo el mercado extra-UE de referencia, difícil de reemplazar, por lo que habrá que estar atentos a las decisiones que se adopten en ese país, y confiar en que el comercio no se vea alterado en favor de terceros países.
Afortunadamente hay muchos mercados por seguir consolidando y conquistando, sin olvidar el nacional, por lo que la promoción del producto y en paralelo los trabajos de armonización de las normas comerciales son imprescindibles.
A finales de 2025 está previsto que se presenten los resultados definitivos del estudio Predimed Plus, que cuenta con el apoyo de la FPCO, sobre evidencias médicas del aceite de oliva como producto saludable. ¿Puede avanzar algunas de las conclusiones de lo que se espera del mismo?
El estudio PREDIMED Plus ha sido una de las grandes apuestas de FPCO en materia de investigación médica, y llamado a ser, tal y como publicaba la revista Nature Medicine en 2023 uno de los ensayos clínicos que cambiarán la medicina en el mundo durante los próximos años.
En él han participado casi 7.000 personas de entre 55 y 75 años con sobrepeso/obesidad y síndrome metabólico, a los que se les ha realizado una intervención con una dieta mediterránea hipocalórica, con el aceite de oliva virgen extra como uno de los principales protagonistas, promoción de la actividad física y mejora de los aspectos psicosociales durante 8-10 años. Los resultados hasta el momento han puesto de manifiesto la reducción significativa del peso corporal y de los parámetros de adiposidad abdominal, junto a una mejoría de los factores de riesgo vascular, principalmente la incidencia de diabetes, optimización de la flora intestinal, y mejora de la función cognitiva.
Esta mejoría en los factores de riesgo vascular hace prever que se observe, también, una reducción de la incidencia de complicaciones cardiovasculares mayores, dato que se conocerá a finales de este año.